¿CÓMO SE PUEDE DETECTAR EL CÁNCER?

Depende enormemente del tipo de cáncer y de su localización. Solo vemos los más frecuentes.

La detección temprana es más eficiente cuando es guiada por un profesional de la salud y se dirige a la población de riesgo: es más útil poner un alcoholímetro a la salida de un centro nocturnos los viernes en la noche que cerca de un jardín de niños el día del niño a la hora de la salida de los infantes. Esto evita gastos inútiles en salud indicando chequeos en quien no los necesita y salva vidas al dirigirse a quien más lo necesita.

Cáncer de mama

Hay más de 27,000 casos al año en México.

Contrariamente a la creencia popular (ver “American Cancer Society Recommendations for the Early Detection of Breast Cancer”), no hay evidencia científica que muestre beneficio del examen cínico regular de los senos son parte de un médico o de la mujer sobre ella misma. La palpación detecta tumores más grandes, probablemente más avanzados. Si al bañarse o al vestirse, la mujer siente una “bola” en los senos, debe acudir al especialista.

La mastografía o mamografía es un examen radiológico que se debe realizar a partir de los 45 años y que detecta cambios sutiles que la palpación no puede detectar. La frecuencia de la malograría depende si la mujer tiene factores de riesgo, como el no haber amamantado, un primer embarazo tardío. También otros estudios como el ultrasonido o la resonancia magnética pueden detectar tumores, pero ya es un asunto de especialista.

Cáncer de pulmón

Aunque no hay estadística confiable sobre su frecuencia (incidencia), unos 8,000 mexicanos mueren al año por este tipo de cáncer.

Los fumadores deben consultar cuando las expectoraciones vienen de trazos de sangre, cuando tienen una infección pulmonar, si bajan de peso, y en general cuando hay un fenómeno diferente de lo habitual. Aparte de la consulta, se puede realizar una placa de tórax o una tomografía.

Cáncer de próstata

Hay unos 25,000 casos anuales en nuestro país.

La frecuencia aumenta con la edad y a partir de la secta década de la vida, la visita regular al urólogo (examen clínico con tacto rectal), la toma de muestras de sangre que él indique (antígeno prostático) y los eventuales estudios de imagen (fundamentalmente ultrasonido) nos darán mayor probabilidad de detección.

Como siempre, una pérdida de peso involuntaria o una fractura de hueso en un hombre mayor hacen sospechar una metástasis ósea o un cáncer ya avanzado.

Cáncer del cuello de la matriz

Casi 8,000 mujeres anuales sufren este padecimiento en México.

El virus del papiloma favorece dicho tipo de cáncer. El inicio de una vida sexual activa temprano, la “promiscuidad” o número elevado de parejas sexuales hace más probable dichas infecciones y por lo tanto son factores de riesgo para cáncer cérvicouterino.

Si la mujer tiene mayor riesgo, se aconseja hacer un Papanicolaou y si éste arroja duda, realizar una biopsia.

Cáncer de colon y recto

Son cánceres a menudo detectados de manera muy tardía.

El ejemplo típico es la persona mayor que tiene anemia (falta de glóbulos rojos en la sangre). A menudo es un cáncer de la parte derecha del intestino grueso (colon ascendente). Este tumor sangra “poco a poco”, por lo que no se observa sangre en el excremento, pero si se pierde suficiente a largo plazo para dejar anémico a la persona.

Otro es el estreñimiento por un tumor que dificulta el paso de las heces. Pero como es frecuente que las personas mayores vayan menos seguidas a defecar, no se les presta atención y se descubre cuanto el tumor es grande. A veces, puede haber una oclusión aguda (estreñimiento muy doloroso) o hasta una peritonitis.

Se detecta mediante la introducción de u tubo con una cámara a través del ano, que se llama colonoscopia. En centro especializados, ya es posible realizar esta visualización mediante otras técnicas (tomografía)

Aunque es un padecimiento más bien de personas mayores de 50 años, se recomienda realizar un chequeo en personas más jóvenes que tengan enfermedad inflamatoria intestinal, radiación en el abdomen, antecedentes familiares.

Ante cualquier sangrado por el ano, pérdida de peso, estreñimiento inusual o anemia, hay que consultar al médico acerca de la prudencia de realizar una colonoscopia.