LLAGAS O ESCARAS EN LA PIEL DE PACIENTES CON CÁNCER

La escara es una lesión cutánea de origen isquémico (falta de circulación), relacionada con la compresión de los tejidos blandos entre un plano duro y las prominencias óseas.

Se pueden describir tres tipos de úlceras por presión dependiendo de la situación:

  • La escara "accidental" asociada con un desorden temporal de movilidad y / o conciencia;
  • La escara "neurológica", una consecuencia de una enfermedad motora y / o sensorial crónica;
  • La escara "multifactorial" del sujeto polipatológico confinado a la cama y / o la silla.

La escara causa principalmente dolor e infección. Puede generar un sentimiento de humillación en el paciente. Es responsable del incremento del consumo de cuidados y recursos.

Las escaras se clasifican por clases o estadios. Es importante conocer “qué tan grave es”, para poder establecer un plan de tratamiento

  • Estadio 1: Enrojecimiento persistente o que no se pone blanca en una piel sana
  • Estadio 2: Afección parcial de la piel o flictena
  • Estadio 3: Pérdida completa de tejido cutáneo (se ve la grasa)
  • Estadio 4: Pérdida tisular completa (se ve el músculo o el hueso)

Las úlceras por presión en oncología, aparecen a menudo cuando la enfermedad está altamente evolucionada y el propósito principal de la atención médica es la comodidad del paciente.

La prevención de las escaras es esencial y el manejo de la escara debe adaptarse a la etapa de la enfermedad del paciente.

Una parte muy importante de la prevención es el cambio de posición:

  • Decúbito lateral izquierdo o derecho (estar acostado de lado)
  • Posición semi-sedente
  • Decúbito ventral cuando es posible (estar acostado boca abajo)
  • Semi-fowler 30ª (cabeza con respaldo un poco elevado, cadera flexionada, rodilla flexionada)

Cuando ya se tiene una llaga, algunos consejos pueden ayudar en el cuidado en el hogar:

  • Pedir un medicamento para el dolor antes de la atención.
  • Si es posible, lavar la herida con agua tibia con un rocío suave en cada cambio de apósito para limpiar la herida.
  • Secar la piel suavemente después de la ducha.
  • Usar un apósito no adherente sobre las ulceraciones, absorbiendo los flujos y / u olores, hemostáticos en caso de sangrado, un tul sobre los nódulos no ulcerados.
  • Adaptar el apósito según los exudados. La fijación se realiza mediante un vendaje tubular a su tamaño (evitar los emplastos).